martes, 30 de diciembre de 2008

Mayordomía

En los banquetes de gente pudiente, cuando se levantan de la mesa, un hombre hace circular por el comedor un ataúd con un muerto de madera dentro, que es la reproducción exacta, en puintura y en trabajo de talla, de un hombre vivo: su estatura es de uno o dos codos. Lo va mostrando a cada uno de los comensales y dice: «Míralo, y come y bebe y diviértete, pues cuando hayas muerto serás como éste.» Sí, esto es lo que hacen en sus banquetes.

Heródoto,
Historia - II, 78

1 comentario:

fpf dijo...

Feliz lo de siempre. La cita es cojonuda, muchas gracias. Merece a cambio una cita contemporánea. Cuídense (pájaros de su cabeza, de diversas especies). Ahí va:

"En el templo de Licosura, en Arcadia, había, en el interior del santuario a mano derecha, empotrado en la pared, un espejo. El fiel no veía otra cosa de sí mismo que un reflejo tenebroso, indistinto(amydrós).En griego amydrós califica a los fantasmas.
[amydrós también su tiempo, el de Aristóteles].
Los fieles, al reflejarse en el espejo, veían su muerte. El espejo de Licosura da al vivo su copia de muerto.(...) Decían también que en Licosura el agua del espejo sólo reflejaba con nitidez a los dioses.
Licosura denomina en griego el santuario de los lobos." P.Quignard, El sexo y el espanto. Minúscula,1994.