domingo, 3 de mayo de 2009

These are the days, my friend, these are the days

Fumar y escuchar música en la cama no va a llevarme muy lejos pero me gusta con pasión, todo auriculares, ventanas abiertas y humo de tres y cuarto de la mañana.

Puedo irme de picnic con uno cualquiera de los Jimmie Rodgers.
Darle un momento de gloria a Phil Ochs.
O hacer lo que quiera que le gustase hacer a Frankie Laine.

Puedo seguir pensando que alguien debería tirar a un pozo a Bon Iver, borrar la palabra folk de Google y darme una colleja cada vez que me ponga posmodernamente llorón en, ¡Dios mío!, un triste blog.
Incluso puedo mirar al techo, sin pretensiones, porque no tengo ni puta idea de quién soy y cuando salgo a caminar cada cara con la que me cruzo me parece la cara de un niño estúpido.

Y puedo, por encima de todo, callar y reconciliarme con todo lo que mañana estará del otro lado, ajeno y caliente como un asiento de metro del que otro acaba de levantarse.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Demasiados días son estos, Yuri.
Gracias de nuevo.

Reparito 2.08 dijo...

Humo a las tres y cuarto de la mañana, con las ventanas abiertas. Como se nota que no vives en Bilbao, es mayo y sigue haciendo una rasquita mas que interesante por las noches.