viernes, 13 de marzo de 2009

Aplauso

Tú ganas.
El mar es tuyo. Y las sombras de los balcones.
Las caras en las peceras, el humo que se disuelve, las esquinas de los armarios.
Los días libres y las implicaciones de decir "ahora". Todo es tuyo.

Para mí la primera persona y malentender a Sylvia Plath si a nadie le molesta.
Lo demás, todo tuyo.