sábado, 24 de enero de 2009

No te creo, gorgeous

Mano Suelta, por la cara blanca, un domingo.
Están todos y todos esperan que hable.

Mano Suelta, por la cara blanca.
Y en cada silla un paño de felpa.

Mano Suelta, alrededor de un pozo, llorando sin ganas.
Dice: "Encima de la anciana vive el buen Dios y así cada día."

Mano Suelta.
Mira sus manos, Mano Suelta, mira sus manos.

No es mala suerte, es una enfermedad de la sangre eso que describes.
Una enfermedad, Mano Suelta, que se viste como tú y no huele a nada.

Mano Suelta, con saña, detenido por la idea.
Inflado el perfil de su pecho y ciertamente muerto.

Mano Suelta, por la cara blanca, un domingo.
Están todos y todos esperan que hable.

1 comentario:

fpf dijo...

honrado y complacido
me siento
después de tanto tiempo
de pie

qué cómodo el sofá
de los señores

(ahi-vá,si es el hermano
pequeño de castanets!)