viernes, 20 de abril de 2007

Nunca sé si es catarro o alergia

1. Una abeja se cuela en mi habitación y se posa sobre una de las hojas de la ventana.

2. Me armo con:

a) Un jersey en la mano izquierda
b) Un tubo de carteles enrollados en la derecha.

3. Aparto de mi alcance objetos frágiles y cualquier clase de obstáculo que pudiese dificultar una hipotética huida.

4. Empleando con precaución el tubo de carteles y protegiéndome con el jersey, abro una de las contraventanas.

5. Suelto los carteles y cojo una caja de caramelos.

6. Me alejo todo lo posible y, después de apuntar despacito, lanzo la caja hacia la ventana (y la abeja). Con swing.

7. El insecto salta -a su rollo-. Yo salto -al mío-.

8. Me mantengo expectante al lado de la puerta (porsiaca) mientras la abeja se recrea en una serie de tirabuzones encadenados que arrancan "ohs" y "ahs" del público imaginario.

9. En un giro dramático -de los acontecimientos y suyo propio- sale a la calle.

10. De dos zancadas cruzo la habitación, cierro la ventana y me como un caramelo.



Se ve que ya es primavera.