sábado, 11 de noviembre de 2006

Viandantes y viandantas Vs. periodistos y periodistas

Los "informativos" de Tele 5 a la hora de comer -a la mía- se están convirtiendo en un entretenimiento siniestro; si tengo un buen día pueden hacerme mucha gracia, si no, lo habitual es que me provoquen una gana considerable de moler la tele a puntapiés, dulce y amorosamente. No es sólo que apesten a "buenrollito" y a camaradería barata, ni que sean un largo y tedioso anuncio publicitario, no es simplemente que frivolicen con cualquier clase de noticia y vistan de humor ramplón lo que no es más que gazmoñería, no. Es lo que representan y a la gente a la que representan lo que me desquicia. I can't help it. Resumámoslo a lo pedestre: "¿corrección política? Su puta madre".

Su noticia estrella de hoy -y a la que han dedicado una cantidad considerablemente mayor de tiempo que a las elecciones legislativas en EEUU, por ejemplo- ha sido la feliz idea del Ayuntamiento de Fuenlabrada de "acabar con el sexismo" en las señales de tráfico.

"¿Sexismo en las señales de tráfico?" Pregunta asombrado el Panda del Acoso Sexual.

Sí, sí, tal cual: sexismo en las señales de tráfico. Rosalina Guijarro, de profesión concejala o edila o yo qué sé qué cosa, ha ideado -está barato- un plan denominado "Igualdad también en seguridad vial" que, a pesar de las apariencias, no es un intento local de acabar con el uso de los artículos en castellano, no, sino su particular forma de acabar con las diferencias sociales que aún separan a los dos sexos -géneros diría ella- mayoritarios. La buena señora ha puesto su caletre a funcionar en el programa corto, sin centrífugado, y ha conseguido que se lleve a la práctica su planazo: sustituir el 50% de las señales de tráfico de Fuenlabrada, que según ella representan a varones cruzando calles, cavando zanjas o pedaleando, por señales equivalentes en las que mujeres -con falda, cola de caballo y lacito, ojo- realizan las mismas acciones.

Hay que ser imbécil, pero con todas las letras I-M-B-É-C-I-L.

Casi tanto como el amago de periodista que asido a su micrófono repitió cuatro veces a lo largo de la noticia el engendro "peatones y peatonas".

O como las temendas retromarujas que ilustraron el despropósito poniendole el broche de oro -periodismo fácil, amigos- : "así sí, así sí se nota que avanzamos". Será por lo que ladran.

¿Es que estamos todos locos?

PD.: Por algún motivo, este asunto de las señales me ha traído a la cabeza el Chantilly Lace de Big Bopper. Ya sabéis:

"Chantilly lace and a pretty face
And a pony tail hanging down
That wiggle in the walk
and giggle in the talk
Makes the world go round"

8 comentarios:

Fabián dijo...

Estudiantos y estudiantas, clientos y clientas!!!!!
Algo está cambiando!!!!!

Ritzoo dijo...

Jovenes y jovenas lo qué tenemos aquina es un caso claro de que este país se disgrenga y cangrenga los animales se segrengan y las nubes se levantan....NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!

el palillo pensante dijo...

bienvenido al wonderfouuul mundo de la television: España

Mar dijo...

madrecita mia... ¿con faldas y lacitos?
tremendo, oye...
M.

norah jones dijo...

Érase una vez una ciudad llamada Fuenlabrada, donde todos sus habitantes vivían aburridos.
Un buen día, la revolucionaria Rosalina Guijarro, decidió que solucionaría este asunto con gran ligereza.
Reunió a su comparsa y decidió cambiar de nombre las cosas.
-"ahora seremos más listos que ninguno y cambiaremos las terminaciones de todas las palabras. Por fin haremos nuestro sueño realidad".
Comenzó por las señales de tráfico e hizo eco de ello a través de un periodista que casualmente pasaba por la zona.
Continuó con los letreros de las tiendas, los bancos, los bares...y no contenta con eso, también cambió los nombres de las calles.

Los convecinos orgullosos de su revolucionaria heroína, no dudaron en aporrarse familiarmente para ver por fin las noticias de la caja tonta. Uy....perdón, ellos la llamaban ya "el cajo tonto".

Por estas cosas de que una lengua siempre evoluciona, todos esas frasecillas, palabruelas y onomatopeyuscas, crecieron y cambiaron. Pronto "el cajo tonto" se convirtió en...."encajo lo tonto".
Y nuestra protagonista durmió tranquila para siempre, porque efectivamente, se había dado un gran paso y repitió sin dudar:
-"así sí, así sí se nota que avanzamos".

FIN

Missing dijo...

Tus palabras han colapsado totalmente mi cabeza.
A estas alturas de mi vida, que yo creía encaminada hacia algún sitio de provecho, me he dado cuenta de una cosa. No soy mujer!! ¿y ahora yo qué soy eh? eh? porque hombre me consta que tampoco...
Lo he intentado, de verdad. La falda ni tan mal, diría que hasta me queda mona y todo; la cola de caballo... bueeeno, puede pasar; pero lo del lacito... por ahí no paso!! ya ya las tres cosas a la vez... imposible, tendré que desistir de mi empeño de ser mujer. Con los años que llevo ensayando eso del cruce de piernas..
Besos y besas.

elwing dijo...

no.. no me lo creo.. yuri, no gastes estas bromas! xD
¡¡madre mia!!!

luego también podrían añadir señoritos/AS blancos/AS: ni que todos fueramos negros/AS en españa, no? xD

Jenny dijo...

Con faldita y lacitos? O sea, que si una mujer no lleva faldita y lacitos, ya no es mujer, no? Bueno, iré pensando entonces en irme cambiando de sexo para así ir a juego con los pantalones que me pongo a diario...